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posted 01/24/05

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La Investigación Sísmica Marina de LDEO Contribuye al Sistema Global de Detección y Advertencia de Tsunami

Para establecer el mismo nivel de advertencia que existe en actualidad en el mar Pacifico en otros sitios, la investigación sísmica marina desempeñara un papel inestimable para los Océanos Indico y Atlántico, incluso el Mar Caribe y el Golfo de México. En enero de 2005, la administración bajo el presidente estadounidense, George W. Bush, comprometió $37.5 millones para la expansión de los sistemas de detección y advertencia.

Arthur Lerner-Lam, Ph.D., un sismologo del Observatorio Terrestre de Lamont-Doherty (LDEO) explicó que la investigación sísmica marina es esencial con el fin de identificar las fuentes posibles del tsunami. Al identificar las fallas tsunamigénicas y las secciones más probables de quebrar en terremotos significativos, se puede usar las técnicas sísmicas marinas al trazar con exactitud los niveles y dimensiones submarinas cerca las orillas del mar. De ese modo, puedan pronosticar exactamente las alturas de las ondas tsuanimigenicas cuando dan avisos.

Dr. Lerner-Lam agregó que es imposible usar imágenes sísmicas con muy alta definición para identificar quebraduras resultando de terremotos prehistóricos. Estas observaciones ayudan a los científicos calcular el promedio intervalo entre sucesos que causan tsunamis — un factor para determinar el riesgo. Las observaciones sísmicas marinas juntadas permiten a los administradores de los sistemas de advertencia de tsunami dar la prioridad al establecimiento de los sensores de terremotos y tsunamis. También les ayudan reconocer la capacidad de identificar los acontecimientos significativos que resultan en tsunamis para anunciar avisos inmediatamente.

El Maurice Ewing pertenece a la Fundación Nacional de Ciencia y operado por LDEO y es el único barco de la investigación dedicado a tomar imágenes de la tierra profunda para la investigación fundamental en Ciencias de la Tierra. El año pasado, los científicos en el Ewing recogieron datos geofísicos a lo largo de la frontera del Caribe suroriental de la placa que dividen el Mar Caribe y América del Sur. Este sistema extenso de la falla es capaz de provocar terremotos de magnitud enorme. En 1997, un terremoto de la magnitud 6.9 cerca de Cariaco, Venezuela mató a docenas de personas.

“Nuestro trabajo (el determinar la posibilidad de terremotos) a bordo del Ewing contribuye a nuestra comprensión de los peligros del terremoto a lo largo de la costa de Venezuela y en las islas de Antillas de Países Bajos en el Mar Caribe suroriental. Sabemos que el margen caribeño suroriental tiene casi la misma largura y desplazamiento total que la falla del San Andreas en California,"dijo profesor Alan Levander, un geofísico de Rice University y administrador de este proyecto.

Además, al usar la información que recogieron de este proyecto junto con una variedad de otros datos, Levander y sus colegas estimarán la posibilidad del tsunami en el Caribe.

Las imágenes que resultan de la investigación sísmica marina proveen mucha información de los procesos terrestres, como el terremoto y tsunami reciente en el océano indico. Muchos de los fenómenos y procesos terrestres, como terremotos, ocurren en la parte profunda de la corteza, o sea muchos kilómetros debajo del suelo marino. La única manera 'de observar' tales cráteres, las fallas y otras estructuras submarinas es con el uso de ondas acústicas. Las ondas acústicas rebotan en las estructuras permitiéndoles a los investigadores localizar las fallas con exactitud, donde los volcanes submarinos puedan entrar en erupción, y donde funcionan los sistemas respiraderos hidrotermales, entre otras cosas.

Usando técnicas sísmicas profundas con fotos de resonancia magnética, el Dr. Mladen Nedimovic, un geofisico de LDEO, junto con sus colaboradores han descubierto nuevos medios a localizar las áreas y predecir la posibilidad de los terremotos del “megathrust” (movimientos más violentos que se producen en la corteza de la Tierra) con más exactitud. Nedimovic examinó los datos de reflejos, utilizado comúnmente a las estructuras geológicas tomar fotos de resonancia magnética, recogido en el margen norteño de Cascadia, un área que albergue las ciudades populosas de Vancouver y de Seattle y donde el suelo marino pacífico del norte se está empujando bajo el margen continental de Norteamérica. Los sitios donde las placas oceánicas empujan hacia debajo de las placas continentales se conocen como zonas de subducción. Dentro de la zona de subducción son fallas enormes llamadas los megathrusts, lugares en donde las dos placas tectónicas juntan e interconectan uno con otro; los movimientos mas violentos. Megathrusts es la fuente de los terremotos más grandes y más destructores en la tierra, por ejemplo el terremoto reciente en el Océano Índico de la costa de Sumatra.

Nedimovic, comentó en la actividad sísmica del pasado en el margen de Cascadia, "en 1700, la presión debajo del margen de Cascadia se soltó, dando por resultado un terremoto de la magnitud 9 que devastó la región. El terremoto del Océano Índico de 26 de diciembre de 2004 era también un suceso de la magnitud 9. Los terremotos de megathrust que son incluso más grandes que la magnitud 9 se han registrado durante este siglo a lo largo de la zona de subducción de Alaska-Aleutiana.

Hoy en día, los científicos están a bordo del barco de investigación para acumular información cerca la península de Yucatán en el Golfo de México con el fin de tener mejor comprensión de los efectos ambientales que resultó del impacto Chicxulub que ocurrió 65 millones de años del pasado cuando un asteroide choco en la península de Yucatán dejando un cráter con el tamaño de 195 kilómetros.

El cráter de Chicxulub es prueba contundente de la extinción amplia de varias especies señalando el fin del periodo Cretáceos (K) y el inicio del periodo Terciario (T). Esta investigación mejorará nuestra comprensión de cómo aquellos impactos puedan causar extinciones globales. Se bombardearon nuestro planeta por impactos meteóricos por toda la historia incluso el siglo XX y los resultados de nuestra investigación ayudarán a explicar la dinámica y las repercusiones de los impactos del meteoritos," agregó Gail Christeson, científico en la University de Texas quien participó en el proyecto. “Además, la fuente de la agua subterránea del Yucatan aparece ser controlada en gran parte por la forma del cráter subyacente, así que nuestro estudio es de mayor importancia a los habitantes locales del área. El Dr. Mario Rebolledo-Vieyra del Centro de Investigación Científica de Yucatán nos ayuda en el proyecto."

Los investigadores del Instituto Geofísico de la Universidad Nacional Autonoma de México (UNAM) y las universidades de Cambridge y de Londres en el Reino Unido apoyan al equipo de aquel proyecto.

El terremoto y el tsunami subsiguiente que devastaron áreas costeras a través del Océano Índico de 26 de diciembre proporciona un ejemplo grave pero aclaratorio de la importancia de la investigación sísmica marina en ayudarnos a entender mejor los procesos activos de la tierra y a mejorar nuestra capacidad de determinarlos riesgos relacionados con los terremotos, con tsunamis, con volcanes, con derrumbamientos y con cambios climáticos. El terremoto del 26 de diciembre de la isla Sumatra-Andaman ocurrió en el foso de Java (vease la grafica), una placa tectónica que separaba la placa india de la placa de Birmania, y colocada la magnitud 9.0—lo cuarto más fuerte de este siglo. El tsunami que resultaba alcanzó la orilla de Sumatra dentro de minutos y después se arrojó a través de la bahía de Bengala, alcanzando las orillas de Tailandia, de Myanmar, de Bangladesh, de la India, de Sri Lanka y de los Maldives en el plazo de tres horas. Estos acontecimientos se llevan a sobre 200.000 victimas.

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